
El presidente del COI, Jacques Rogge, hizo el anuncio. Foto: AP
El Comité Ejecutivo del COI propuso la inclusión de estos dos deportes en el programa olímpico para 2016, lo que fue este viernes ratificado por la Asamblea.
Previamente, este organismo aprobó, por 85 votos a favor y 8 en contra, la continuidad en 2016 de los 26 deportes que conforman el programa olímpico de 2012. Por lo tanto en los Juegos de Río de Janeiro habrá 28 deportes.
El golf recibió 63 a votos a favor por 27 contrarios, con dos abstenciones, mientras que la inclusión del rugby fue aprobado por 81 asambleístas, con 8 votos negativos y una abstención.
Ty Votaw, como máximo representante del Comité Olímpico de Golf creado al efecto, y Peter Dawson, presidente de la Federación Internacional de Golf, defendieron en la Asamblea los valores del golf y sus aportaciones al movimiento olímpico.
También intervinieron en el acto varios jugadores profesionales, como el irlandés Padraig Harrington, la danesa Suzann Pettersen y la estadounidense Michelle Wie, así como el aficionado italiano de 16 años Matteo Manassero, último campeón del British ‘amateur’.
La exposición de Votaw duró cerca de 20 minutos, en la que se intercaló un vídeo que mostraba el apoyo expreso de, entre otros, el estadounidense Tiger Woods, el español Sergio García o la mexicana Lorena Ochoa.
GOLF
El formato de juego para establecer el podio olímpico en golf está casi perfilado, y a falta de retoques finales la competición se disputaría a cuatro rondas “stroke play” (por golpes), sin corte para las categorías masculina y femenina.
Inicialmente está previsto que sean 60 hombres y 60 mujeres los que integren la nómina de golfistas que defenderán a sus respectivos países en los Juegos.
También queda aún por confirmar los criterios para seleccionar a los 60 jugadores que compitan en cada categoría, así como los países que podrán estar representados.
La ciudad de Río de Janeiro, sede de los Juegos en 2016, dispone en la actualidad de dos campos de golf de 18 hoyos: Gavea e Itanhanga.
El primero de ellos está vinculado fundamentalmente al turismo, mientras que el segundo está reservado para socios.
La organización de los Juegos de Río probablemente construirá un gran campo de competición para albergar el deporte del golf.
UN POCO DE HISTORIA
Si el barón Pierre de Coubertain levantara la cabeza se sorprendería de que el golf haya regresado al programa de deportes olímpicos -para Río 2016-, aunque hayan transcurrido 105 años desde su última aparición en unos Juegos y se cumplan 112 en el citado año de 2016.
El golf, uno de los deportes más longevos que se practican en el planeta, ya estuvo antes y por dos veces incluido en el programa olímpico: en 1900 (París), en los llamados II Juegos de la Era moderna, y en 1904 (Saint Louis). Coubertain era por entonces el presidente del COI (Comité Olímpico Internacional).
En los Juegos de París participaron por primera vez las mujeres, y el golf fue una de las modalidades en donde las féminas encontraron un deporte en el que competir.
Los campeones olímpicos, tanto en hombres como en mujeres, fueron estadounidenses: Charles Edward Sands y Margaret Ives Abbott.
El caso de Abbott (Calcuta, 1878) fue singular, ya que viajó con su madre a París, en 1899, a estudiar arte y música. Un año después fue una de las diez mujeres que jugó el torneo de golf a nueve hoyos un martes de octubre, en París. Ganó con 47 golpes.
Abott murió en 1955, sin saber a ciencia cierta que ese torneo que ganó en París formaba parte de los Juegos Olímpicos, y que se había convertido en la primera campeona olímpica en la historia de los Estados Unidos.
Cuatro años después, en Saint Louis, el canadiense George Lyon fue el último golfista que subió al escalón más alto de un podio olímpico.
Desde aquella escena, en la que Lyon mostraba su medalla de oro, el silencio olímpico para el golf ha sido total. Después de más de un siglo, el belga Jaques Rogge, actual presidente del COI, anunció que los golfistas podrán competir por la gloria olímpica, aunque deberán esperar hasta la cita de Río de Janeiro.
Faltan siete años para que los golfistas desfilen tras las banderas de sus respectivos países. Quizá para entonces, el vigente número uno del mundo y el deportista mejor pagado del globo, el estadounidense Tiger Woods, pueda ser uno de ellos.
“Si no estoy retirado para entonces, allí estaré”, dijo Tiger, que para la cita de Río 2016 tendrá 40 años.
EFE


















